
Mayra Fontan
Socia fundadora
Soy alagoana, nacida y criada en Maceió, y siempre llevé conmigo una relación muy fuerte con mi tierra, incluso en los años en que la vida me llevó lejos de ella.
Mi vínculo con Alagoas nunca dependió de la distancia. Siguió presente en los lazos, en los lugares que elegí conservar, en los inmuebles que fui adquiriendo a lo largo de los años y en esas ganas constantes de permanecer cerca de todo aquello que, para mí, significa casa.
Mi trayectoria profesional siguió otro camino, pero nació de una esencia muy parecida: el cuidado.
Soy fonoaudióloga formada en la UNCISAL, en Brasil, especialista en Motricidad Orofacial por el CEFAC, también en Brasil, y máster en Medical Speech-Language Pathology por la Rocky Mountain University of Health Professions, en Estados Unidos. Construí mi carrera entre dos países sin alejarme nunca de mis propias raíces. Hoy soy fonoaudióloga hospitalaria en el UCHealth Memorial Hospital, en Colorado, un hospital de trauma de nivel I.
La mirada atenta, la escucha, la responsabilidad y la sensibilidad para percibir aquello que muchas veces pasa desapercibido, pero puede ser tan necesario dentro de una UCI, se fueron construyendo desde temprano, en la educación que recibí en casa, se profundizaron en mi formación y maduraron con todo lo que vino después.
Y con la hospitalidad ocurrió lo mismo.
Mientras construía mi carrera en la salud fuera de Brasil, conocía nuevas formas de viajar y de alojarme, y acompañaba de cerca la transformación del alquiler por temporada, primero en Europa y después en Estados Unidos. Vi ese mercado crecer, profesionalizarse, incorporar tecnología y desarrollar nuevas formas de fijar precios, gestionar y recibir.
Al mismo tiempo, vivía esa realidad como propietaria, administrando mis propios inmuebles en Alagoas a distancia.
Me equivoqué, acerté, estudié, cambié procesos y aprendí mucho en la práctica. También encontré gente que creció conmigo, aprendió conmigo y me enseñó. Así fui entendiendo, cada vez más, que un buen alojamiento y una buena gestión no empiezan ni terminan en la reserva.
Todo esto sucedía mientras también profundizaba mi formación en la salud, vivía el desafío de un máster internacional y cargaba la responsabilidad diaria de trabajar con personas y vidas que me exigían presencia entera.
Tal vez por eso nunca vi la hospitalidad solo como una operación. Tampoco vi nunca un viaje solo como un cambio de lugar.
Viajar, para mí, es vivir nuevas experiencias, crear recuerdos, conocer otras culturas, ampliar la forma en que vemos el mundo y volver un poco distintos de como fuimos. Pero también es descubrir el valor de saber dónde está nuestra casa.
Por más lugares que haya conocido y por más lejos que la vida me haya llevado, algunas cosas siguen teniendo el poder de traerme de vuelta: el ruido del mar, el olor a sal, la luz, los sabores y esa sensación difícil de explicar de reconocer un lugar como propio.
Quizá sea por eso que me importa tanto la experiencia de quien llega a Alagoas. No quiero que alguien solo se aloje. Quiero que encuentre un poco de aquello que hace que esta tierra permanezca dentro de quien nació aquí, incluso cuando está lejos.
Con el tiempo, familiares, amigos y personas cercanas empezaron a preguntar si yo podía llevar esa misma mirada a sus inmuebles. Durante mucho tiempo preferí no hacerlo, justamente por entender la responsabilidad que existía al recibir la confianza de otro propietario.
Hasta darme cuenta de que esa búsqueda también decía algo sobre la forma en que yo había elegido hacer las cosas. De esa percepción, AUÁ empezó a tomar forma.
Cuando Victor y yo decidimos unir nuestras experiencias y transformar todo aquello en una empresa, pasaron muchas cosas en poco tiempo. Pero AUÁ ya venía construyéndose desde hacía años. En las raíces, en el cuidado, en los estudios, en las personas, en los errores, en los aciertos y en esas ganas constantes de hacerlo mejor.
AUÁ nació de la posibilidad de reunir resultado y cuidado, tecnología y cercanía, profesionalismo y humanidad. Y de hacer, para otros propietarios, aquello que pasé años aprendiendo a hacer para mí misma.

